lunes, 13 de junio de 2011

A quien no le guste, que no mire.


Soy una persona demasiado extraña, y clara. Para mí no existen términos medios, no existe un: "quizás me cae bien". No, o me cae bien o mal. Odio que me hagan esperar, y en cambio soy la primera que llego una hora tarde siempre. Me encanta que me digan las cosas claras, aunque duelan, y no anden con rodeos. Odio expresar mis sentimientos, o mejor dicho, no soy capaz. La gente que me conoce me suele decir que yo no soy la típica niña borde y estúpida que parezco. No me gusta ser borde, y en cambio considero que lo soy al 200 por ciento. Me encanta estar todo el dia haciendo el imbecil, riendome del mundo, e imaginando cosas extrañas que poca gente puede entender. Puede que resulte muy extraño,pero a las personas que más quiero es a las que menos se lo demuestro. Puedo estar años y años hablando de un tema, y no cansarme si me gusta de lo que hablo. Siempre me suelo decir a mí misma que yo debí nacer hombre, me encanta todo lo relacionado con trabajos de hombres. Algo que adoro por encima de todo es llevarle la contraria a todo el mundo, aunque sepa que tienen la razón. Me encanta picar a mis amigos, para cerrarlo con un "te quiero". Odio hablar por teléfono,de hecho solo lo hago con las personas que más me importan. Tengo muchísimas aspiraciones en la vida, y una de ellas llegar a ser una gran aeronáutica. Me encantan los idiomas, me apunto a todo lo que sea relacionado con ello aunque siempre lo dejo a la mitad. Sí, otro defecto mio es que empiezo las cosas pero no las acabo. Amo el chocolate, pero creo que también se hay qe saber controlar. El baloncesto me parece el mejor modo de vida que puede tener una persona, es lo mejor que hay. Me encanta estar con mis amigos, y saber que puedo contar con ellos. Soy una persona muy negativa, suelo salir de un examen diciendo que saco un 0, y acabar con un 9. Nadie prácticamente nota que estoy mal, aunque me esté comiendo por dentro. Cuando quiero algo, lo quiero aquí y ahora, y no me gusta esperar. Me encanta ver su sonrisa, y que me diga que me quiere. Amo los bolis bic, aunque desde que acaba el curso, hasta que vuelve a empezar no cojo uno en todo el verano. Adoro las fiestas por encima de todo, y el verano ya ni comento. Me encanta ir a la playa. Soy la típica persona que tiene complejos por todas partes. Detesto que me tomen el pelo, o que lo intenten. Me gusta lo que a nadie le gusta. De mayor quiero prácticar boxeo, o meterme al ejército. Amo el fútbol, y entiendo de él, aunque los típicos machitos digan que las tías no sabemos de nada. Me motiva ver jugar a un equipo como el barcelona, es lo más grande que hay. Odio geografía, y me gustan las matemáticas. En clase, o atiendo mucho, o no atiendo nada, no hay término medio. Duermo siempre con mi peluche debajo de mis brazos y esperando un mensaje que me alegre el día, aunque casi nunca suele llegar. Odio la gente pesada, que me repite lo mismo 300 veces,con una basta. Suelo llamar gilipollas y subnormal a todo el mundo. Me encanta pelearme con mi primo, y decirle que es un imbécil, aunque en realidad es una de las mejores personas de mi vida. Si me presionan, retrocedo, y si me dejan libre, avanzo. Soy completamente bipolar. No creo en el Dios que dice todo el mundo, me parece una auténtica tontería, pero sí creo en mi propio Dios. Amo el número 5, y el 8. Cuando quiero a alguien, la quiero de verdad. Y cuando me gusta alguien, no es pasajero. Me encanta leer libros de amor, y creerme mi propia novela. Adoraría ir a Nueva York con mi pitu. Suelo escuchar mucha música, aunque pronto me aburro. Mi mochila la suelo llevar por debajo de los pies, sin exagerar. Me encanta que me pongan normas, eso sí, para no cumplirlas. Soy muy perezosa, y con mi moño al fin del mundo. Detesto la gente que no se sabe combinar, me parece de sentido común saber combinar los colores. Me cae mal medio mundo, pero siempre SIEMPRE tengo algún motivo. Odio que las típicas petardas de turno se vengan a meter donde nadie le llama, y también que la gente tenga dos caras. Si el bus me marcha a las 8, me levanto a las 8 menos un minuto. Nunca digo gracias, o casi nunca, solo a los que para mí lo merecen, y mi perdón solo lo pudieron recibir algunas personas que son muy importantes para mí. Quiero tener un tatuaje en la cintura, y otro en el tobillo. Me encantaría tener un piercing en la parte superior del labio. El nombre de mi hijo lo tengo demasiado claro, se llamará Iker. Para que yo esté con alguien, esa persona me tiene que llenar de verdad. Peco de inocente, a veces la gente no se puede dejar guiar por las primeras impresiones, ni para bien, ni para mal. Utilizo la ironía para todo, y casi nadie la suele pillar. Me encanta que me hagan callar con un beso, y que me agarren por la cintura, aunque yo pocas veces lo suelo hacer. Palabras como "tolai", ""bajale una", o "comemela" están muy presentes en mi vocabulario. Detesto que me cuenten chistes, porque si no me hacen gracia no me voy a reir, y eso sienta mal. Me gusta hacer culpable a la gente cuando lo merece, aunque por dentro me esté ardiendo. Soy muy impulsiva, hago todo sin pensar, aunque sé que no está bien. Mi vicio son los lacasitos con conguitos. Me encanta ir a junto de alguien, y que me reciban con un abrazo, aunque yo pocos suelo dar. Odio a muerte el juego de la paciencia, me causa grima, y el tabaco. Amo hacer deporte, ir a correr, a la piscina, jugar al baloncesto, o al futbol, me da igual, yo nunca quiero estar quieta. Soy muuuy muuy llorona, lloro por todo.
Soy la persona más extraña que os podeis encontrar, y sí, puede que a muchos no le caiga bien, y que a otros le parezca genial,pero algo tengo muy claro: a quien no le guste, que no mire.
Me presento, soy Zay Caamaño.

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