-Una de cal y otra de arena. Todos los tíos son iguales. Nunca te lo dan
todo, pero sí lo suficiente como para que estés pendiente de ellos.
-¿Crees que puedo ilusionarme otra vez?
-Ya sabes lo que pienso.
-¿Lo del todo o nada?
-Si. Cuando te gusta alguien no hay término medio. Ya te advertí que sufrirías si eras su amiga.
-No sé que hacer.
-Ya te has echado en sus brazos dos veces y no has conseguido nada.
Olvídalo de una vez. Eres una tía espectacular, puedes estar con quien
quieras y no tener que arrastrarte por un capullo.
-No es un capullo.
-Si le hace daño a mi amiga, sí lo es. Y muy grande.
-¿Como puedo olvidarme de él si pasamos tanto tiempo juntos?
-Es tan sencillo como dejar de estar a su lado.
-Eso es imposible, ¡Si hasta nos sentamos juntos en clase!
-Cambiate de sitio. Yo creo que el problema no está en que hacer o como
ingeniártelas para no pasar tanto tiempo con el. El problema es que tú
todavía tienes la esperanza de que ese tío termine contigo. Y por eso no
quieres apartarte de su lado. [...]
domingo, 10 de junio de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario